Obispos colombianos piden que se detenga la violencia en Nicaragua

La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) aseguró su “cercanía espiritual y solidaridad” a la Iglesia en Nicaragua ante las “agresiones y actos violentos” en el país centroamericano.

En un comunicado publicado el 17 de julio, la CEC lamentó “las dolorosas noticias de agresiones y actos violentos que se han desatado en el país en los últimos días y que han cobrado la vida de numerosas personas”.

En medio de represiones violentas a manos de policías y paramilitares afines al gobierno del presidente Daniel Ortega, cerca de 300 personas han muerto en los últimos tres meses.

Recientemente, los grupos paramilitares atacaron al Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo José Brenes; el Obispo Auxiliar de Managua, Mons. Silvio José Báez; y el Nuncio Apostólico, Mons. Waldemar Somertag.

El domingo 15 de julio, paramilitares dispararon contra el vehículo en que viajaba el Obispo de Estelí, Mons. Abelardo Mata, cuando regresaba de celebrar una Misa.

Mons. Báez denunció este 17 de julio un nuevo ataque de paramilitares en el barrio de Monimbó, al sur de la ciudad de Masaya, y exigió a Ortega que “detenga la masacre”.

El Nuncio Apostólico en Nicaragua, Mons. Waldemar Stanislaw Sommertag, hizo un llamado a las “conciencias de todos para lograr una tregua” ante la grave crisis social y política que se vive en el país.

En su comunicado, los obispos colombianos aseguraron que piden a Dios “fervientemente que se detenga la violencia en el hermano país nicaragüense, que se respete el derecho a la vida de todos y que se garantice protección tanto a las instituciones eclesiásticas como a las demás organizaciones sociales que, con la Iglesia Católica, han trabajado en la búsqueda de soluciones a la crisis social y humanitaria”.